Soy una COMPRADORA COMPULSIVA

“Desde que tengo uso de razón, me ha encantado salir de compras. Antes me cortaba un poco mas y me privaba de ciertas cosas, pero poco a poco me he ido volviendo más caprichosa y ahora todo lo que se me antoja me lo compro. Lógicamente, mi economia no da para tanto, pero soy incapaz de frenar”. Marisol (A Coruña)

 

En los tiempos que corren, estamos sometidos a un montón de estímulos externos que nos animan a consumir continuamente. Ademés, los establecimientos tienen políticas de ‘marketing’ cada vez más potentes, con rebajas durante todo el año que nos hacen ‘picar’ cuando en realidad no teníamos pensado comprar nada. Pero hay que saber controlarse y no dejarse llevar.

Para conseguirlo, evita las zonas de tiendas y, en lugar de pasar tus ratos de ocio en centros o áreas comerciales, opta por salir al campo o pasear por un parque. Deja las tarjetas de crédito en casa y sal con el dinero justo para adquirir aquello que realmente necesites. Y echa un vistazo a tu armario; seguro que tienes muchas cosas de las que ni siquiera te acordabas, as que no necesitas nada más.